
Este film, probablemente, es la película más mágica, encantadora y tierna del estudio Ghibli. La historia es extremadamente sencilla y el argumento mínimo. Ahora bien, la construcción de personajes es de una sensibilidad arrolladora. Pocos directores han sabido construir personajes tan sólidos y llenos de encanto (quizá Frank Capra).
Mei se pierde en el bosque y encuentra un Totoro. Y, ¿qué es un Totoro? Bien. ¿A quién le importa? Totoro se ha convertido en un icono, en la representación de la ingenuidad y la sencillez infantil, la mirada limpia, la buena gente.
Fdo: Individuo o Ciudadano Kane, desde la tercera planta de la Residencia Universitaria (Valladolid)