lunes 16 de enero de 2012

LA CENA DE NAVIDAD DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

 
 
Tras el emotivo pregón navideño se abren las magnas puertas del comedor del Colegio Mayor Peñafiel y a él acceden las numerosas personalidades que se han dado cita para festejar la Navidad. El cenador, un poco menos exclusivo que de costumbre, acoge, sin embargo, a un selecto grupo de distinguidos hombres, la crème de la crème, el objetivo de los paparazzi.
A destacar, por supuesto, la presencia del general José Alberto con su elegante traje militar. La montura en que llegó, guiada por el lacayo Félix la dejaron en el recibidor.
Otras personalidades a destacar son el conde de Acho Tío, Ricardo, con un atuendo diverso pillado de aquí y de allá, el Director General de Tráfico David Jiménez o el Marqués de La Carolina, Alejo, que dejó durante unos días los cálidos olivares para internarse con arrojo en la niebla-puré de la meseta castellana.
Como es costumbre en esta clase de comedores de rancio abolengo, también contábamos con la presencia de un fantasma, Rodrigo, experto en deslizamientos laterales y en sigilos susurrantes con el fin de esquivar a las cámaras. Aunque, por supuesto, aún está lejos de los méritos logrados por Fran, que suponemos que estuvo, porque la comida desapareció de su plato.
Buena cuenta de la pitanza dio el ilustre Gorka, haciendo honor al proverbial agradecimiento que muestran en su tierra por las artes de la mesa, así como Daniel que no tiene problemas con el reloj para estas ocasiones. Ambos, sin embargo, no pudieron competir con David, de los señoríos de Zamora. Dejó el postre temblando. Quienes pensábamos que su voracidad se debía a que se pasaba hambre en tierras zamoranas, hemos podido comprobar que, sin más, el chico es así.
Tampoco lo hizo mal el linaje de los Castro, que como con cara de despistados, como quien no quieres la cosa, como quien pasa por ahí, como, como y como.
Y como una buena de cena de Navidad se caracteriza por alguna buena obra, dimos cobijo a tres sin techo: Gelín, Álex y Cristian. Sin luz y sin esperanza de recobrarla en un futuro inmediato, tenían la alternativa de cenar con nosotros o servirse algún producto plástico precocinado, salido de las virtuosas manos del chef Cristian. Ante la disyuntiva prefirieron cenar con nosotros.

Y tras la cena los caballeros se retiraron al salón. Pareció al principio que el champán no corría pero, con tiempo, todo se logra. Y, una vez entonados, entonamos. El maestro Pablo, al piano, inició el concierto de villancicos con una refinada obertura dedicada a Valentín, un villancico original y novedoso que logró embelesarnos desde el principio.
Juan Antonio logró hacerse con una pandereta y Echeve con unos bongos. Para entonces, el volumen de decibelios era lo bastante elevado como para que Carlos pasara casi desapercibido (casi).
Poco a poco sus ilustrísimas se fueron retirando a una hora prudente de modo que, los últimos, ya estaban en la cama a las 6 de la mañana.

Potxolo.


sábado 24 de diciembre de 2011

XXI JORNADA DE PERIODISMO DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL UNIVERSIDAD DE VALLADOLID




  "PERIODISMO CULTURAL: DIVULGAR EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN"
El pasado jueves 15 de diciembre tuvo lugar en el salón de actos del Colegio Mayor Peñafiel la tradicional Jornada de Periodismo que cumplía este año su vigésimo primera edición, y cuyo interesante tema de fondo era la cultura: El periodismo cultural.
Una cuestión siempre candente, especialmente en los últimos años cuando una parte de los medios de comunicación se ha especializado en ciertos programas y contenidos cuya forma y fin parecen totalmente opuesto a la promoción de la cultura. ¿Es posible, pues, en pleno siglo XXI la existencia de un periodismo cultural?
Para reflexionar sobre la cuestión nos acompañaron tres profesionales especialistas en el sector: Ignacio Elguero (director de RNE), Julio Ruiz (de Radio 3) y Arcadi Espada (director del instituto Ibercrea). La respuesta del público fue, como siempre, satisfactoria y más de medio centenar de estudiantes, en su mayoría de la carrera de Periodismo, siguieron atentamente el desarrollo de la Jornada.
El escenario de la Jornada presentaba una novedad con respecto a ediciones anteriores y quiso significar también un formato más cercano y con mayor posibilidad de intercambio de ideas entre ponente y público. Dos butacas presidían la tarima del salón de actos, con sendos micrófonos para el invitado y su presentador.
En primer lugar, abrió fuego Ignacio Elguero, que desgranó su larga trayectoria profesional ligada al mundo de la cultura. No ocultó los retos y dificultades que este tipo de productos afronta en los tiempos actuales: por un lado, reflexionó sobre la escasa rentabilidad material que, a simple vista, podía tener la cultura pero, por otro, planteó una defensa de la complementaridad, pues a su juicio es factible combinar elementos culturales populares con otros más elitistas, e incluso con otros que no sean estrictamente del campo cultural. Para ello, la radio se presenta como el medio idóneo.
Tras un animado coloquio, en el que se plantearon cuestiones como la relación del fútbol y la cultura, la importancia de establecer un criterio en el periodismo cultural o el futuro de la radio pública tras el cambio de Gobierno, se dio paso a la segunda intervención de la mañana, a cargo de Julio Ruiz. Ruiz constituye un caso excepcional en la radio española, tras 40 años ininterrumpidos dirigiendo el legendario “Disco Grande”. No existía, por tanto, persona más cualificada para afrontar la cuestión de la industria musical. El periodista comenzó haciendo un repaso del panorama nacional: la situación es complicada, y la música no siempre encuentra su sitio en los medios de comunicación. ¿Cuántas tertulias del corazón o deportivas aparecen a diario en la televisión y cuántos programas musicales? No obstante, a su juicio, no se puede olvidar el papel de la radio como último refugio en la cultura, con aportaciones constantes de nuevos grupos y talentos que pronto aparecen como imprescindibles.
Nuevamente tuvo lugar una animada tertulia, en la que se interrogó al periodista sobre su forma de hacer radio, el criterio para seleccionar a los grupos que actuarán en su programa o la técnica de la entrevista.
Con un gran sabor de boca, dio comienzo la tercera de la intervenciones, la de Arcadi Espada, conocido especialmente en su papel de tertuliano en los programas de Onda Cero y columnista del diario El Mundo. Precisamente, unos días antes de las Jornadas, Espada escribió una polémica columna en defensa de la Ley Sinde. Pero precisamente ésta es una de las principales características del periodista: la búsqueda del debate y de la reflexión sobre los asuntos más variados. Su intervención en el Colegio Mayor no decepcionó en este punto. Arcadi Espada comenzó reflexionando sobre la figura del periodista, frente a la del especialista, y en la que destacó la importancia de un buen uso del lenguaje. Tras realizar un repaso de la realidad mediática, concretamente de los periódicos en España, comenzó la polémica del día con sus opiniones sobre el 15-M, al que calificó como movimiento de prensa. La afirmación causó controversia en una parte del público que intervino interrogando al director de Ibecrea sobre la cuestión, lo que a su vez dio lugar a una animadísimo debate e intercambio de reflexiones. La sangre, obviamente, no llegó al río, pero el objetivo básico de las Jornadas se estaba cumpliendo: la necesaria reflexión y el intercambio de ideas como motor del avance intelectual y también del mundo periodístico.
Bien avanzada ya la mañana, y con la satisfacción del objetivo cumplido, la XXI Jornada de Periodismo, que analizó la imprescindible cuestión del periodismo cultural y su vigencia en los medios de comunicación del siglo XXI, llegó a su fin.
 

miércoles 23 de noviembre de 2011

TORNEO DE PARCHIS EN EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL



El pasado miércoles se celebró el II Torneo de Parchís del Colegio Mayor Peñafiel. Los residentes y colegiales pudieron gozar, en primer lugar, de una espectacular cena temática en la que los cuatro colores clásicos del parchís estuvieron muy presentes. Como viene siendo habitual, todo acto celebrado en el Colegio Mayor viene acompañado de una buena comilona. Posteriormente bajamos a la sala de estudio habilitada para la práctica de este apasionante ¿deporte?. Lejos de convertirse en la clásica partida aburrida que podría verse en cualquier centro de pensionistas, el parchís de Peñafiel estuvo lleno de emoción y los decibelios de la sala fueron aumentando considerablemente conforme avanzaba el juego. 
Cuatro tableros con cuatro participantes cada uno y un solo ganador por mesa. La primera partida en concluir tuvo como rápido ganador a Rodrigo, que se impuso a sus rivales cuando la última mesa de participantes todavía no estaba ni cerrada. En la segunda mesa el ganador fue Dani en una partida en la que Gustavo Azcona fue el principal perjudicado por las continuas barreras que se formaron, incluso por las suyas propias...En la tercera mesa Chus (¿?) se impuso con firmeza a sus compañeros de mesa. Mientras que en la cuarta y última, la única que decidió jugar por parejas, tuvo en Óscar y Álex a sus ganadores. Ambos se tuvieron que imponer al ¿trio? formado por Gelín, Alejo e Iñigo, que puso todo su empeño en ayudar a la débil pareja, pero no pudo conseguir su objetivo pese a sus amplios conocimientos demostrados sobre las estrategias del parchís, aprendidas, seguramente, fruto de interminables partidas en compañía de longevos compañeros de tablero. Los cuatro ganadores deberían jugar ahora, en opinión de quién escribe, una gran final en la que, como no, tenga lugar una nueva comilona ¡para todos!
Fdo.: Cristian Padilla


lunes 7 de noviembre de 2011

El Colegio Mayor Peñafiel a la conquista del Pico Huevo

En el puente de Todos los Santos nos fuimos un buen grupo de residentes y colegiales a Lugueros, muy cerca del puerto de Vegarada (León). Como chef, Félix no tenía precio, hasta el punto de hacerle una dura competencia al tradicional cocinero de estos eventos, David Jiménez, que en esta ocasión no pudo estar.

La noche fue larga, precedida de una buena cena y seguida de una tertulia y sobremesa muy bien condimentada… Pero durante la noche también hubo sus más y sus menos con el móvil de Ina, y si no que se lo pregunten a Echeve…
Por la mañana, subimos al cercano Pico del Huevo (sic), liderados por un Íñigo a prueba de bomba. Lo que sí se comprobó es que a Juanan las cumbres no le sientan bien. En fin, esperamos repetir pronto la experiencia pues Valdelugueros siempre da más.


lunes 10 de octubre de 2011

CURSO SOBRE LESIONES PARA LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA

Arranca un nuevo curso y empezamos, como viene siendo habitual, con un taller práctico dirigido a los estudiantes de Medicina. Este año le tocó el turno a la "Traumatología" y la sala de estudio del Colegio Mayor Peñafiel fue el escenario elegido para organizar el curso que llevaba por título "Reparación ortopédica de las lesiones musculoesquléticas", que fuera de la jerga médica viene a significar puesta de vendajes y enyesados. El curso lo dirigió el Dr. Jesús Palencia Ercilla del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Clínico de Valladolid.


Al grito de: ¡Férula, vendas, corsé, cizalla, escayola…! conseguimos convertir la sala de estudio del Colegio Mayor en un verdadero box de urgencias. Gracias al enfoque evidentemente práctico del curso aprendimos a colocarnos una escayola antebraquial y quitarla con la radial, sustraer el casco de un politraumatizado completamente inmóvil, hacer un vendaje en espiga, colocar correctamente un collarín, y recolocar desde una fractura cervical con un compás a las frecuentes fracturas de radio, por el mecanismo de tracción. Realmente una experiencia única y muy enriquecedora.

Fdo.: David Jiménez Virumbrales

domingo 2 de octubre de 2011

CENA DE BIENVENIDA A LOS NUEVOS EN EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

El fin de semana pasado, empezaron a llegar los nuevos residentes del Colegio Mayor Peñafiel. Llegaron en masa procedentes del andén nueve y tres cuartos de Valladolid con muchos nervios por encontrarse con una ciudad nueva, vivir fuera de su casa con gente desconocida, en definitiva por la nueva etapa en la que entran.

El sábado fue un día de convivencia entre los novatos, (vengo de tal sitio, voy a estudiar esto, me gusta el básquet, soy merengón…) Por la noche empezaron a conocer los pubs más representativos de la ciudad a cargo de los veteranos Álvaro, David y Oscar, quedando muy satisfechos.
La noche siguiente fue mágica. El Colegio Mayor Peñafiel se convirtió por unas horas en Hogwarts. A las 21.30 estaban citados los novatos en la entrada del Gran Comedor junto con los veteranos, ex residentes y colegiales. Era el momento para que el director Valendore lanzara su discurso de bienvenida y presentara las cuatro casas del Mayor. Sus jefes eran Frandelor, Gustavson, Iturriagar y Cosguin.
Una vez presentados los jefes, las características, los veteranos y colegiales pertenecientes a las casas, el director invitó a los nuevos residentes a pasar por el sombrero seleccionador. Los novatos no sabían si era una novatada o era real, pusieron cara de póker y pasaron a ver al sombrero para que los seleccionara a cada uno a su casa. Una vez puestos cada uno en su sitio nos pusimos manos a la obra. LA CENA. Los manjares de PeñaHogwarts estaban buenísimos, tortilla de patata, ibéricos, quesos, morcilla, y de postre, la especialidad de la casa, una tarta de chocolate para quitar esa cara de póker que teníamos todos con la transformación del Mayor.
Para acabar la noche se proyecto la primera película de Harry Potter y el Colegio Mayor Peñafiel regreso a la normalidad. Los novatos, residentes, colegiales y demás disfrutamos un montón de una gran velada.

sábado 17 de septiembre de 2011

EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL EN PERU


PISCO, SUDOR Y RISAS.
Julio en Perú fue el mes de la aventura. Desde el Colegio Mayor Peñafiel el día 6 partía una expedición formada por castellanos, asturianos y cántabros: una amalgama que prometía, como así fue. Destino: Camaná. Localidad costera al sur del Perú, donde Cáritas desarrolla una intensa labor a la que nos sumamos en la medida nuestras posibilidades.
La primera semana trabajamos en un centro para niños con necesidades educativas especiales, acondicionamos una zona de almacenaje para que sirviera de jardín y los chicos pudieran jugar allí porque apenas disponían de espacio para ello. Pusimos un poco de orden en todo aquello, y con pico y pala removimos la tierra para que las buenas hierbas acampasen a sus anchas. Con esos instrumentos de trabajo demostramos que nuestras posibilidades no eran pocas...; tras 7 duras horas al día, el pantalón y la camiseta de más de uno quedaban blancos por la salitre del sudor, ¡no digo más! No en vano este campo de trabajo prometía parafraseando a Churchill: pisco, sudor y risas. La gran tarea que allí nos esperaba era clasificar 5 toneladas de ropa confiscada en la aduana por ser material de contrabando y entregada a Cáritas-Camaná para que hiciera buen uso de ella. Una vez clasificada en hombre y mujer, invierno y verano, niño-niña-bebé, la siguiente tarea era distribuirla por la sierra, donde el frío arreciaba, no en vano allí era invierno. Los días en la sierra fueron espectaculares y el viaje inolvidable. Hicimos un breve recorrido a más de 5.000 metros que a algunos dejaron sin respiración... El destino era algo único en el mundo: los parajes del Cañón de Cotahuasi uno de los más profundos del mundo: http://es.wikipedia.org/wiki/Cañón_de_Cotahuasi
Algunos fines de semana los destinamos para visitar Arequipa, Machu Picchu y Cuzco, más belleza y grandeza a lo que ya habíamos contemplado. Aún nos esperaba algo más: acondicionar una vaquería de la que Cáritas se hizo cargo hacía más bien poco; hicimos lo que pudimos, entre otras cosas lo que se contempla en el vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=hvqWmyfLYZU
Los días en el Perú superaron las expectativas de todos los que allí estuvimos, y regresamos con unas experiencias riquísimas como los auténticos indianos.