miércoles, 24 de diciembre de 2008

LAS CENAS DE NAVIDAD DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

¡¡Uff!!, como cuesta escribir después de tanto tiempo. Cómo decía un gran amigo mío la "vida se complica" y algunas actividades importantes pero no prioritarias pasan a un segundo o tercer (¿cuarto?) plano. Pero, gracias a las Navidad, tenemos un poco más de tiempo y uno de los objetivos que me he propuesto en este fin de semana largo es actualizar un poco el blog de los antiguos residentes del Colegio Mayor Peñafiel. Además, lo que no tenía previsto eran las dificultades adicionales con las que me iba a encontrar como la total ausencia de ideas debida a la ingesta de cantidades "no ordinarias" de champagne y de turrón y una tendencia desorbitada por permanecer en los brazos de Morfeo. ¡Es la vida!.
Ante tanto inconveniente no tuve otro remedio que acudir a las fuentes de la noticia y revisé el blog de actividades del Colegio Mayor Peñafiel, La terraza del Colegio Mayor Peñafiel. Realmente me impresionaron la cantidad y la calidad de las actividades que se han organizado en esa Residencia Universitaria en el último trimestre de año y aprovecho estas líneas para felicitarles. Pero esta entrada, la quiero dedicar a las Cenas de Navidad que fue lo que despertó mi añoranza cuando vi la foto de algunos colegiales totalmente encorbatados en el hall del Colegio Mayor Peñafiel.
¡Qué tiempos!, todavía me acuerdo de las batallas que teníamos en los baños para conseguir un espejo y pelearnos con el nudo de la corbata y de los litros y litros de gomina que nos echábamos (ahora, en la mayoría, toda esa superficie de la cabeza está sin pelo je, je) para activar la wifi. Pero el mejor recuerdo y creo que es un sentimiento generalizado de todos los que pasamos por el Colegio Mayor Peñafiel, es la maravillosa cena de Navidad que preparaba la Admisnitración del Colegio. Todos los años (y algunos hemos estado en cinco, seis e incluso siete cenas de Navidad) nos dejaban boquiabiertos con la decoración de la mesa, la presentación de los platos y lo rico y sabroso que estaba todo en general. Espero que esto último no lo lea mi mujer porque tendría algún que otro problemilla en la cena de Nochevieja.
No quiero o no puedo alargarme más... Os deseo una Feliz Navidad a todo el Colegio Mayor Peñafiel y espero que siga en pie la cena en Madrid para los antiguos residentes después de las Fiestas.

martes, 28 de octubre de 2008

CARLOS MARTINEZ, ANTIGUO RESIDENTE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

-En primer lugar, ¿Cómo está siendo tu adaptación a tu nuevo colegio mayor, a tu nueva ciudad (Zaragoza) y a tu nueva academia?

Partiendo de que yo no me adapto (eso déjaselo a los inmigrantes y niños cortos como Gelín), seria mejor decir mi convivencia con otras personas y otros lugares. Pues es bastante buena en el Colegio Mayor, partiendo además de que estando 8 "prepas" aquí ayuda bastante, y más si algunos (o la mayoría) son de mi índole. Aquí al menos no me siento represaliado por mis tendencias políticas... Por parte de la academia, genial, es bastante buena y sobre todo el profesor de Matemáticas, que para que las entienda e incluso me guste algo, yo empezaría el papeleo para canonizarlo. La ciudad, bueno, esta bastante bien, lo malo es que al ser el doble de grande que Valladolid y tener que coger el autobús para ir a la estación me resulta bastante raro, pero bueno, habrá que acomodarse.

-¿Qué diferencias encuentras con la vida de Valladolid y del CM Peñafiel?

Diferencias pocas, al menos respecto al Colegio Mayor. Y respecto a la ciudad, bueno, es cambiar el castellano por el aragonés, que por cierto, me saca de quicio, porque parece que hablo con los de mi pueblo, vaya acento tienen, si parecen que están llamando a las ovejas a gritos...

-Ahora que han pasado ya unos meses desde que dejaste el Colegio Mayor Peñafiel, ¿Qué es lo que más echas de menos? ¿Quizás correr delante de la policía en Las Moreras o el cigarrillo de después de comer?

Pues se hecha bastante de menos los cigarros en la terraza o en Kellers (pero esto que no se entere Félix, jajaja), porque aquí tenemos que ir a fumar a mi habitación y me recuerda al primer año en la habitación de Benoit, el fumadero de opio... También unas buenas cervezas o un vino decente, porque el de aquí no se lo bebe ni un mendigo y la cerveza Ambar mejor ni hablar....

-¿Recuerdas cual fue la primera impresión que te llevaste del Colegio Mayor Peñafiel?

Pues no se, yo creo que el buen ambiente del Colegio Mayor.

-¿Tu mejor momento? (ay Carlos por favor...responde sinceramente)

Tengo muy buenos recuerdos, pero no voy a entrar en detalles ,aunque alguno quiera, jajaja.

-¿…y el peor?

Pues no se, no aprobar la oposición yo creo que con eso me vale.

-En el Colegio Mayor Peñafiel durante tu estancia dejaste patente tu carácter, con frases como “a mi la amarilla y que no me jodan” cuando tenías que elegir color para jugar al Trivial. ¿Allí te dejan escoger la “amarilla” cuando jugáis al trivial? ¿Cómo se lleva el ser “novato” en el Colegio Mayor?

Por supuesto que aquí hay que imponer respeto, el problema es que al ser novato y haber unos cuantos viejos de la antigua usanza pues como que tienes que tranquilizarte, pero la vida de novato esta bastante bien (dentro de lo que cabe)

-¿Si tuvieras que decir cual era tu lugar preferido del Colegio Mayor Peñafiel, cual dirías?

Kellers o la terraza.

-Durante tus dos años en Peñafiel has hecho una gran publicidad de Albacete, ¿En Zaragoza la gente ya es consciente de sus extensas llanuras y su magnifica feria?

No lo dudes pequeño saltamontes, no lo dudes

-Para finalizar dos cosas: Tu impresión general de lo vivido en los dos años que has estado en el Colegio y; ¿Qué consejos darías a los “novatos” que han llegado o están por llegar al Colegio Mayor Peñafiel?

Mi impresión es muy muy buena, una buena etapa de mi vida. Pues consejos, no sé, antes se lo daría a Valentín, y es que hiciese un psicotécnico en la entrevista, jajajaja. Pero a los novatos es que disfruten de su estancia y la sepan aprovechar, que luego al salir de allí se nota todo lo bueno( y lo malo) que has aprendido, aunque uno no se de cuenta dentro. Un fuerte abrazo a todos. ¡Arriba España!

martes, 9 de septiembre de 2008

RECORD MUNDIAL DE UN ANTIGUO RESIDENTE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

Aunque se ha hecho referencia en el blog de deportes del Colegio Mayor Peñafiel y se ha descrito la proeza que ha conseguido un antiguo residente del Club Universitario del Colegio Mayor Peñafiel; no me resisto a dedicar una entrada en el blog dedicado a las "viejas historias" de los antiguos residentes del Colegio Mayor Peñafiel.
Los que hemos conocido a Julio en su época de universitario no teníamos duda que sería portada de algún periódico; lo que no sabíamos era de cúal. Me vienen a la cabeza algunas historias protagonizadas por él con otras Residencias Universitarias a altas horas de la noche pero las dejo para cuando le hagamos una entrevista en este medio. Desde aquí, me gustaría felicitarle y que ojalá nos haga pronto una visita.

Transcribo a continuación parte de la noticia del evento que se publicó en un medio local:

"Sergio Escuder, Julio Díez, Ricardo Martínez de Cossío y Juan Botella pulverizaron el récord del mundo de 4x800 para mayores de 35 años. Las pistas del tramo tres del cauce del río Turia ya se han convertido en mágicas con esta carrera, que los atletas llevaban ya un año preparando a conciencia. Y el resultado no ha podido ser mejor.
La marca es estratosférica. 8 minutos, 11 segundos y 84 centésimas es el tiempo oficial. Una comparativa con el récord que hasta ahora ostentaban cuatro estadounidenses da fe de la gesta. Robert VanCleve, Brad Dittmar, Chris Borges y Chad Newton completaron la prueba el 6 de agosto de 2006 con un tiempo de 8.22.95, justo once segundos más que los cuatro atrevidos valencianos.
El primer relevo lo acometió Juan Botella -actual subcampeón de España de relevos 4x400 veteranos- con un tiempo de 2.04; en cifras similares se mostró Julio Díez -también subcampeón de 4x400-, al lograr 2.07; la tercera posta la inició Ricardo Martínez de Cossío -subcampeón autonómico absoluto de 800 metros-, con un tiempo de 2.02; y cerró la carrera Sergio Escuder -campeón de España veterano de 800 metros en pista cubierta y recordman nacional de esta misma distancia en veteranos-, que marcó 1.58, para completar así el récord."


domingo, 17 de agosto de 2008

JAVIER BURGUILLO, ANTIGUO RESIDENTE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, NOS CUENTA...

Un saludo desde Londres a los chavales del Colegio Mayor Peñafiel. Me llamo Javier Burguillo y viví en el Colegio Mayor Peñafiel al comienzo de mis estudios universitarios, entre 1998 y 2001. Todavía conservo un “2000” de papel charol que adornaba una de las tartas de aquel año.
Ahora estoy disfrutando de una estancia de investigación en Inglaterra y, entre bibliotecas y archivos, me encuentro con Cosgui. Nos vamos al ‘Anchor’, la taberna donde Shakespeare celebraba el estreno de sus comedias, y, ordenata en ristre, como buen estudiante de periodismo, comienza su entrevista.

C.- ¿Cuáles son los momentos que más recuerdas de tu estancia en el Colegio Mayor Peñafiel?
B.- Son cientos, claro, pero te diré algunos. En las jornadas de periodismo, por ejemplo, disfruté mucho y, principalmente, perdí algo de “boina”. También recuerdo las temporadas de exámenes, las horas de estudio en “Japón” y la cara de los de Industriales cuando estudiaban fluidos mientras yo disfrutaba con Cervantes. Fue memorable también el día que trajimos a José Hierro –Valentín y yo le llamábamos Pepe–. Creo que el de Peñafiel fue uno de sus últimos recitales. ¿Te acuerdas de cuándo organizábamos los ciclos de cine? Un año llevamos a medio Valladolid al cine a ver ‘Bailar en la oscuridad’. Pero, sin duda, lo que más recuerdo son las comidas en el parterre y las tertulias.

C.- Aparte de las horas de estudio y los eventos culturales, también habría tiempo para el deporte…
B.- Por supuesto. Por entonces no había paddle ni “gaitas” de esas. Jugábamos al fútbol, once vs. once, una vez a la semana, y aunque hiciese sol. También era frecuente que saliesen partidos de futbito en la pista de frontón. De hecho, al principio de curso organizábamos un campeonato. Cada colegial formaba un equipo con gente de su clase. Yo tenía siempre buen equipo, pero nunca ganaba. Supongo que los de “ciencias” harían trampas.

C.- ¿Tenías algún encargo especial durante tu etapa en Peñafiel?
B.- Sí, varios. ¡Quién no los tenía! El que más me gustaba era el de Biblioteca. Era tan “interesante” para mí que nunca conseguí tenerla ordenada del todo. Siempre había algún libro que me llevaba por delante todo el tiempo y no me dejaba terminar. Había una edición magnífica de ‘La vida nueva’, y la colección completa de las aventuras de Hornblower.

C.- Para acabar, dime cuatro cosas que eches de menos de tus años en Peñafiel.
B.- La gente, por supuesto; las meriendas en primavera y en junio, a comienzos del verano; y las guitarras.

C.- Falta una, Burgui.
B.- ¡Ah…! Y la risa de Valentín.

martes, 22 de julio de 2008

COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, UNA RESIDENCIA UNIVERSITARIA ESPECIAL

Como en verano hay pocas noticias del Colegio Mayor Peñafiel sobre las que escribir, me gustaría dedicar una entrada a uno de esos genios que, en pocas palabras, puede describir multitud de sentimientos. Es un poema de Rafael Alberti que se titula "Se equivocó la paloma" y al que le pusieron música Victor Manuel y Ana Belén. Espero que os guste,

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.

martes, 8 de julio de 2008

EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL Y LA UNIVERSIDAD

En una entrada del blog "La terraza del Colegio Mayor Peñafiel" aparece publicado un artículo sobre un campo de trabajo en Yauyos y Cañete (Perú) que ha organizado el Colegio Mayor. Tengo que reconocer que me impresionó que, unos universitarios, decidan coger el petate, cruzar el charco y dedicar, gran parte de su verano, a colaborar en la recosntrucción de viviendas afectadas por el terremoto que asoló esas tierras hace un año. Ahora que la mayoría consideramos que la Universidad es sinónimo de botellón, de "ir a su bola", de "pasar de todo"; unos cuantos (¡son muchos pero a la gran mayoría no los conocemos!) nos demuestran que también ser universitario es sinónimo de compromiso, dedicación y preocupación por los demás.
Con estas líneas quiero, por un lado, felicitar a esos voluntarios y decirles que, para mi, son ellos los auténticos heróes y protagonistas de nuestra sociedad y, por otro, agradecer al Colegio Mayor Peñafiel la tarea de formación que realiza entre los universitarios.

Fdo.: Joaquín

domingo, 8 de junio de 2008

EL VERANO EN EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

He visto que en blog "Historia, política y autores" de Carlos González publica una entevista a Paco Rodríguez Virgili, subdirector del Colegio Mayor Peñafiel, sobre una actividad solidaria que está organizando para el mes de julio. La idea del proyecto es facilitar la integración de los hijos de los inmigrantes a través de diversas actividades de ocio y tiempo libre promovidas y organizadas por la ONG catalana "Braval".
Desde hace muchos años, aunque sería más acertado decir desde siempre o por lo menos desde que yo lo conozco, el Colegio Mayor Peñafiel organiza, en verano, diversos campos de trabajo en países en vías de desarrollo y actividades de caracter social. Al principio me sorprendió porque, era de los que opinaban que el verano tenía que ser sinónimo de playa y cervecita pero, con el tiempo, entendí perfectamente que esas iniciativas que organiza el Colegio Mayor Peñafiel, tenían como finalidad acercar al universitario a un mundo totalmente desconocido para él.
Desde aquí quiero felicitar al Colegio Mayor Peñafiel por todos estos años que lleva dedicándose a los univesitarios y por intentar aportar algo más en su formación.
Un saludo,
Rafa G.