Mostrando entradas con la etiqueta Antiguos residentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antiguos residentes. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de mayo de 2009

VISITA DE UN ANTIGUO RESIDENTE AL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL


El pasado mes de mayo, Ovelio acompañado de Carmen y de su hija Teresa, nos hicieron una visita al Colegio Mayor Peñafiel. Como no podía ser de otra forma, durante la comida y la posterior tertulia, salieron numerosas anécdotas de la "vida" dentro y fuera de los muros de este Colegio Mayor de Valladolid durante los años que Ovelio estuvo de residente.
Fue sorprendete que Teresa, con sólo un par de meses, no se despertó con ninguno de los gritos (también llamados bocinazos) de Taboada y Gonzalo y que además, no tuvo ningún inconveniente en ir pasando por los distintos brazos de los residentes del Colegio Mayor. ¡Eso si qué es confianza!
El reencuentro con antiguos residentes es un momento nostálgico (¡cualquier tiempo pasado fue mejor!) pero repleto de alegrías. Dejo un par de fotografías en las que aparece Ovelio, su familia y algunos de los residentes y otra fotografía en la que se puede apreciar los "dotes" que tienen algunos de los residentes del Colegio Mayor Peñafiel para desempeñar en un futuro su misión de padres.

viernes, 24 de abril de 2009

EL TERREMOTO QUE HA VIVIDO UN VETERANO DE LA RESIDENCIA UNIVERSITARIA EN VALLADOLID

Copio a continuación el relato de Luis Fernández Vaciero, antiguo residente de la Residencia Universitaria Colegio Mayor Peñafiel (Universidad de Valladolid), que vivió en primera persona el terremoto que asoló la zona del L´Aquila (Italia) donde viven aproximadamente unas ciento cincuenta mil personas esta Semana Santa.

"El epicentro del terremoto fue a 5 km del pueblo donde estaba pasando unos días de retiro espiritual. Os podéis imaginar el temblor que tuvimos, y el susto... Un terremoto de 5.8 en la escala Richter. Gracias a Dios, las 25 personas que estábamos allí salimos completamente ilesas. La casa aguantó bien (está construida de acuerdo con las normas anti-sísmicas), pero ha quedado muy dañada, con grietas, agujeros en las paredes, tuberías rotas y toda la decoración completamente destrozada.

Ayer por la noche, a eso de las 11, hubo un primer temblor. Yo estaba dormido y me desperté extrañado, porque pensaba que el que temblaba era yo. Dudé por un momento de si podía haber sido un ligero terremoto, pero como la casa estaba tranquila y no se oían ruidos, conseguí calmarme y seguir durmiendo. Según he sabido, en torno a la una de la madrugada, hubo un segundo temblorcillo (yo no me enteré). A las 3,30 de esta madrugada llegó el auténtico baile. Es difícil describir qué se siente cuando te despiertas y se te está, en el sentido más real de la expresión, viniendo la casa abajo. Fue un temblor largo, de unos 20 segundos. Desde que me desperté fui consciente de que aquella vez iba en serio: movimientos fuertes, temblor de la estructura, ruido... Cuando se calmó, salí disparado de la habitación, gritando en el pasillo para ver si todo el mundo estaba bien. No había luz. Iba descalzo, pisando trozos de pared. Se abrió una puerta y salió José Tomás. Bajamos las escaleras a ciegas, pero otra puerta del piso inferior estaba bloqueada. Iba a subir a buscar una vela que me acordaba que había en mi habitación, cuando apareció gente con linternas desde el otro lado y la desbloquearon. Me hice con una. Ya no recuerdo muy bien cómo se sucedieron las cosas. Sé que volví a subir. Fui consciente de que tendríamos que dejar la casa (parece una evidencia, pero en esos momentos uno está como sonado), así que me puse la ropa que encontré -encima del pijama- y me calcé. Fui con la linterna al piso de arriba, donde había más gente, atontada. Les animé a abrigarse (fuera hacía 4º C y salir rápidamente). Recuerdo que me quedé iluminando a uno mientras se ponía los zapatos, y a mí me parecía que se lo tomaba con una calma alucinante...

Salimos al jardín y comprobamos que estábamos todos bien. Comenzamos a tranquilizarnos. De una casa de al lado, dos sacaron a un par de ancianas que se habían quedado atrapadas. En el pueblo donde estábamos, S. Felice d'Ocre, las casas sufrieron bastante, pero gracias a Dios, no hubo heridos. Eran las 4 de la madrugada, y hacía frío. Poco a poco, con muchas precauciones, fuimos inspeccionando algunas zonas de la casa y comprobando los desperfectos. Estaba claro que no podríamos seguir allí, porque ese lugar ya no era habitable. Más tarde, encendimos la tv, pero las noticias todavía eran muy confusas. En un momento determinado, (con miedo, porque de vez en cuando todavía había ligerísimos temblores) yo volví a subir a mi habitación para recoger mis pertenencias. En cuanto hubo un poco de luz, a eso de las 5,30 de la mañana, me subí a un coche con otros 3 y nos volvimos para Roma."

martes, 28 de octubre de 2008

CARLOS MARTINEZ, ANTIGUO RESIDENTE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

-En primer lugar, ¿Cómo está siendo tu adaptación a tu nuevo colegio mayor, a tu nueva ciudad (Zaragoza) y a tu nueva academia?

Partiendo de que yo no me adapto (eso déjaselo a los inmigrantes y niños cortos como Gelín), seria mejor decir mi convivencia con otras personas y otros lugares. Pues es bastante buena en el Colegio Mayor, partiendo además de que estando 8 "prepas" aquí ayuda bastante, y más si algunos (o la mayoría) son de mi índole. Aquí al menos no me siento represaliado por mis tendencias políticas... Por parte de la academia, genial, es bastante buena y sobre todo el profesor de Matemáticas, que para que las entienda e incluso me guste algo, yo empezaría el papeleo para canonizarlo. La ciudad, bueno, esta bastante bien, lo malo es que al ser el doble de grande que Valladolid y tener que coger el autobús para ir a la estación me resulta bastante raro, pero bueno, habrá que acomodarse.

-¿Qué diferencias encuentras con la vida de Valladolid y del CM Peñafiel?

Diferencias pocas, al menos respecto al Colegio Mayor. Y respecto a la ciudad, bueno, es cambiar el castellano por el aragonés, que por cierto, me saca de quicio, porque parece que hablo con los de mi pueblo, vaya acento tienen, si parecen que están llamando a las ovejas a gritos...

-Ahora que han pasado ya unos meses desde que dejaste el Colegio Mayor Peñafiel, ¿Qué es lo que más echas de menos? ¿Quizás correr delante de la policía en Las Moreras o el cigarrillo de después de comer?

Pues se hecha bastante de menos los cigarros en la terraza o en Kellers (pero esto que no se entere Félix, jajaja), porque aquí tenemos que ir a fumar a mi habitación y me recuerda al primer año en la habitación de Benoit, el fumadero de opio... También unas buenas cervezas o un vino decente, porque el de aquí no se lo bebe ni un mendigo y la cerveza Ambar mejor ni hablar....

-¿Recuerdas cual fue la primera impresión que te llevaste del Colegio Mayor Peñafiel?

Pues no se, yo creo que el buen ambiente del Colegio Mayor.

-¿Tu mejor momento? (ay Carlos por favor...responde sinceramente)

Tengo muy buenos recuerdos, pero no voy a entrar en detalles ,aunque alguno quiera, jajaja.

-¿…y el peor?

Pues no se, no aprobar la oposición yo creo que con eso me vale.

-En el Colegio Mayor Peñafiel durante tu estancia dejaste patente tu carácter, con frases como “a mi la amarilla y que no me jodan” cuando tenías que elegir color para jugar al Trivial. ¿Allí te dejan escoger la “amarilla” cuando jugáis al trivial? ¿Cómo se lleva el ser “novato” en el Colegio Mayor?

Por supuesto que aquí hay que imponer respeto, el problema es que al ser novato y haber unos cuantos viejos de la antigua usanza pues como que tienes que tranquilizarte, pero la vida de novato esta bastante bien (dentro de lo que cabe)

-¿Si tuvieras que decir cual era tu lugar preferido del Colegio Mayor Peñafiel, cual dirías?

Kellers o la terraza.

-Durante tus dos años en Peñafiel has hecho una gran publicidad de Albacete, ¿En Zaragoza la gente ya es consciente de sus extensas llanuras y su magnifica feria?

No lo dudes pequeño saltamontes, no lo dudes

-Para finalizar dos cosas: Tu impresión general de lo vivido en los dos años que has estado en el Colegio y; ¿Qué consejos darías a los “novatos” que han llegado o están por llegar al Colegio Mayor Peñafiel?

Mi impresión es muy muy buena, una buena etapa de mi vida. Pues consejos, no sé, antes se lo daría a Valentín, y es que hiciese un psicotécnico en la entrevista, jajajaja. Pero a los novatos es que disfruten de su estancia y la sepan aprovechar, que luego al salir de allí se nota todo lo bueno( y lo malo) que has aprendido, aunque uno no se de cuenta dentro. Un fuerte abrazo a todos. ¡Arriba España!

martes, 9 de septiembre de 2008

RECORD MUNDIAL DE UN ANTIGUO RESIDENTE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

Aunque se ha hecho referencia en el blog de deportes del Colegio Mayor Peñafiel y se ha descrito la proeza que ha conseguido un antiguo residente del Club Universitario del Colegio Mayor Peñafiel; no me resisto a dedicar una entrada en el blog dedicado a las "viejas historias" de los antiguos residentes del Colegio Mayor Peñafiel.
Los que hemos conocido a Julio en su época de universitario no teníamos duda que sería portada de algún periódico; lo que no sabíamos era de cúal. Me vienen a la cabeza algunas historias protagonizadas por él con otras Residencias Universitarias a altas horas de la noche pero las dejo para cuando le hagamos una entrevista en este medio. Desde aquí, me gustaría felicitarle y que ojalá nos haga pronto una visita.

Transcribo a continuación parte de la noticia del evento que se publicó en un medio local:

"Sergio Escuder, Julio Díez, Ricardo Martínez de Cossío y Juan Botella pulverizaron el récord del mundo de 4x800 para mayores de 35 años. Las pistas del tramo tres del cauce del río Turia ya se han convertido en mágicas con esta carrera, que los atletas llevaban ya un año preparando a conciencia. Y el resultado no ha podido ser mejor.
La marca es estratosférica. 8 minutos, 11 segundos y 84 centésimas es el tiempo oficial. Una comparativa con el récord que hasta ahora ostentaban cuatro estadounidenses da fe de la gesta. Robert VanCleve, Brad Dittmar, Chris Borges y Chad Newton completaron la prueba el 6 de agosto de 2006 con un tiempo de 8.22.95, justo once segundos más que los cuatro atrevidos valencianos.
El primer relevo lo acometió Juan Botella -actual subcampeón de España de relevos 4x400 veteranos- con un tiempo de 2.04; en cifras similares se mostró Julio Díez -también subcampeón de 4x400-, al lograr 2.07; la tercera posta la inició Ricardo Martínez de Cossío -subcampeón autonómico absoluto de 800 metros-, con un tiempo de 2.02; y cerró la carrera Sergio Escuder -campeón de España veterano de 800 metros en pista cubierta y recordman nacional de esta misma distancia en veteranos-, que marcó 1.58, para completar así el récord."


domingo, 17 de agosto de 2008

JAVIER BURGUILLO, ANTIGUO RESIDENTE DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, NOS CUENTA...

Un saludo desde Londres a los chavales del Colegio Mayor Peñafiel. Me llamo Javier Burguillo y viví en el Colegio Mayor Peñafiel al comienzo de mis estudios universitarios, entre 1998 y 2001. Todavía conservo un “2000” de papel charol que adornaba una de las tartas de aquel año.
Ahora estoy disfrutando de una estancia de investigación en Inglaterra y, entre bibliotecas y archivos, me encuentro con Cosgui. Nos vamos al ‘Anchor’, la taberna donde Shakespeare celebraba el estreno de sus comedias, y, ordenata en ristre, como buen estudiante de periodismo, comienza su entrevista.

C.- ¿Cuáles son los momentos que más recuerdas de tu estancia en el Colegio Mayor Peñafiel?
B.- Son cientos, claro, pero te diré algunos. En las jornadas de periodismo, por ejemplo, disfruté mucho y, principalmente, perdí algo de “boina”. También recuerdo las temporadas de exámenes, las horas de estudio en “Japón” y la cara de los de Industriales cuando estudiaban fluidos mientras yo disfrutaba con Cervantes. Fue memorable también el día que trajimos a José Hierro –Valentín y yo le llamábamos Pepe–. Creo que el de Peñafiel fue uno de sus últimos recitales. ¿Te acuerdas de cuándo organizábamos los ciclos de cine? Un año llevamos a medio Valladolid al cine a ver ‘Bailar en la oscuridad’. Pero, sin duda, lo que más recuerdo son las comidas en el parterre y las tertulias.

C.- Aparte de las horas de estudio y los eventos culturales, también habría tiempo para el deporte…
B.- Por supuesto. Por entonces no había paddle ni “gaitas” de esas. Jugábamos al fútbol, once vs. once, una vez a la semana, y aunque hiciese sol. También era frecuente que saliesen partidos de futbito en la pista de frontón. De hecho, al principio de curso organizábamos un campeonato. Cada colegial formaba un equipo con gente de su clase. Yo tenía siempre buen equipo, pero nunca ganaba. Supongo que los de “ciencias” harían trampas.

C.- ¿Tenías algún encargo especial durante tu etapa en Peñafiel?
B.- Sí, varios. ¡Quién no los tenía! El que más me gustaba era el de Biblioteca. Era tan “interesante” para mí que nunca conseguí tenerla ordenada del todo. Siempre había algún libro que me llevaba por delante todo el tiempo y no me dejaba terminar. Había una edición magnífica de ‘La vida nueva’, y la colección completa de las aventuras de Hornblower.

C.- Para acabar, dime cuatro cosas que eches de menos de tus años en Peñafiel.
B.- La gente, por supuesto; las meriendas en primavera y en junio, a comienzos del verano; y las guitarras.

C.- Falta una, Burgui.
B.- ¡Ah…! Y la risa de Valentín.

miércoles, 30 de enero de 2008

Volando cometas, Historia de un antiguo residente del Colegio Mayor Peñafiel

Hola a todos,

He descubierto en YouTube un vídeo que ha colgado un viejo residente del Colegio Mayor Peñafiel mostrando a la comunidad su habilidad para pegarse una buena castaña con una cometa. Podemos organizar un concurso para adivinar su nombre aunque creo que la prueba va a resultar bastante sencilla. Espero que los actuales residentes del Colegio Mayor Peñafiel no tomen ejemplo y se dediquen a grabar castañas. Un saludo

Ver vídeo:

martes, 11 de septiembre de 2007

Entrevistas a "viejos" residentes

Navegando por la red me he encontrado con una entrevista a un antiguo residente del Colegio Mayor Peñafiel, actualmente es profesor de Filología Griega en la Universidad de Santiago de Compostela. Entrevista
Tuve la suerte de convivir con él en mis primeros y locos años universitarios y os aseguro que, por ahora, es el mejor a la hora de recomendar lecturas interesantes aptas, incluso, hasta para ingenieros.